|
Benoit y el exilio del corazón
Puente virtual para leer el artículo original:
|
Por Hirania Luzardo y Clara Pablo, de Univisión 3 de Septiembre de 2003
Benoit puede ser cualquier rostro de los que se pasean por las calles de Montmartre. Sus orígenes y su cara es muy francesa. Su corazón y su futuro son muy colombianos. El reportero de Aquí y Ahora ha pagado un precio caro por el ejercicio del periodismo en su país natal: secuestros, atentados, exilio. Conoce más de este periodista.
Sin vender la pluma
Raúl Benoit viene de un padre francés y un madre colombiana. Su infancia transcurrió entre cámaras de cartón, donde simulaba o practicaba a lo que se dedicaría después en la vida: la televisión. "El periodismo para mí es mi alma. Sin él no puedo vivir. Sin escribir no puedo vivir. Nací para eso. Cuando tenía ocho o nueve años me paraba frente a cámaras de cartón para decir las noticias". "Mi madre fue la persona que más me apoyo en el periodismo. Cuando yo le desbarataba la casa para hacer mis sets, ella ya creía en mí". Benoit fue corresponsal de Noticiero Univision en Colombia por varios años. La guerrilla, el narcotráfico, la corrupción política, la pobreza eran los temas que más invetigaba en sus reportajes. Raúl no era una figura grata para quienes mantenían esas estructuras. "Muchas veces me ofrecieron dinero a costa del silencio. En Colombia, el problema del narcotráfico es muy profundo. Tiene brazos como el pulpo, no sólo en la prensa, sino en el gobierno, en lo militar, en la guerrilla. La guerrilla está financiada con el dinero del narcotráfico. A todos nos han ofrecido dinero. A mí, me ofrecieron en dos oportunidades. Probablemente por eso tuve tantos problemas. Pero te da la libertad de poder decir y hablar".
Periodismo: el oficio del servicio
Benoit busca la paz a toda costa, pero contrario a esto, tuvo que portar armar y contratar escoltas por lo inseguro que era ejercer el periodismo. "Yo tuve escoltas toda la vida, incluso antes de trabajar con Univision. No solo era mi protección, era también la de mi camarógrafo, mi productor y todo el equipo de noticias".
En Cali, Colombia, fue víctima de un atentado, que le costó una lesión en una pierna. "Un policía que estaba haciendo un trabajo extra fue quien me disparó a mí, a mi cuñado y a mis escoltas. El gritó "periodista" para identificar cuál era la persona a quien le debía disparar. En ese momento, obviamente reacciono, mi cuñado me tira al piso y caí en mi rodilla, ahí fue cuando me lastimé la rodilla. Alcanzó a dispararme a mí y a mis escoltas". Esas heridas lastimaron a Benoit, pero no arrancaron su sueño de seguir luchando por una Colombia mejor. "Es una lucha que libre solo y perdí solo. Una lucha que por años la abanderé creyendo que ese era mi deber, que esa era mi obligación. Si hay un sentimiento de fracaso, en el aspecto que no pude seguir allá ayudando a la gente por la cual me comprometí. Uno como periodista se compromete a ayudar a los demás. Esta una profesión de servicio".
Benoit actualmente vive exiliado en Miami, con su esposa y sus hijos.
|
|